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Las islas de Ponant, y entre ellas: Sein, Ouessant y el archipielago de Molène.

Clasificadas como « Reserva de la Biosfera » por la Unesco, e integradas en el Parque Regional de Armorique, Ouessant y el archipiélago de Molène son de una gran belleza natural, con sus potentes faros vigilando una de las más transitadas rutas marítimas del mundo, el Rail d’Ouessant. Molène, es una isla habitada desde tiempos prehistóricos, y Ouessant le recordará  Irlanda. Se las conoce como las Islas Ponan, junto con Groix y Belle- île en Morbihan, y  el archipiélago Glénan en el sur de Finistère, y muchas otras, puesto que bajo este nombre se agrupan quince islas, todas ellas habitadas. Empezando por el Canal de la Mancha (de norte a sur) hay: Archipiélago de Chausey, Isla de Bréhat, Isla de Batz, Isla de Ouessant, Isla de Molène, Isla de Sein, Archipiélago de Glénan , Isla de Groix, Belle-Île, Isla de Houat, Isla d’Hoëdic, Ile-aux-Moines, Isla de Arz, Isla de Yeu e Isla de Aix. Las islas más al oeste de la costa francesa, en el Canal de la Mancha y en el Atlántico, forman un largo archipiélago conocido como las Islas Ponant, que deben su nombre a su situación geográfica puesto que Ponant significa “donde se pone el sol”.

Estas islas se caracterizan por tener un estatus de “colectividad local” (un municipio), y por no tener ningún acceso por carretera (ni puentes ni túneles).


La vida en una isla: ventajas y desventajas

Vivir en una isla implica formar parte de un pequeño mundo, caracterizado por la amabilidad, la solidaridad y un sentimiento de orgullo de vivir en un lugar tan único y tan celosamente protegido por el mar. Es toda una forma de vida! Pero también tiene sus desventajas, vivir en una comunidad donde todo el mundo se conoce…. La preocupación cuando hay un accidente o cuando un helicóptero no puede aterrizar por el mal tiempo. Las limitaciones del transporte, en un tiempo en el que viajar es generalmente tan fácil y rápido. Los servicios, como bancos o  panaderías son escasos. Otras desventajas son el alto coste de la vida, la falta de trabajo, la especulación del terreno, etc. Estos factores pueden variar mucho de una isla a otra.

Por lo tanto, vivir en una isla significa principalmente tener un estilo de vida diferente. Por el simple hecho de ser una isla, empleo, alojamiento y servicios deben coincidir en un  mismo lugar y tiempo. Si falta uno de estos elementos, significa el exilio. El hecho de escoger o rechazar la vida en la isla depende a menudo razones personales o económicas.

Nuestras islas del norte de Finistère:

La isla de Molène está habitada desde tiempos prehistóricos. De 1.200 metros de longitud y 800 metros de ancho, está flanqueada por las pequeñas islas de Balaneg, Bannec, Béniguet, Quéménes y Triélen. Es un archipiélago  único por la calidad de su costa y de su fondo marino. Con 277 habitantes, Molène da la espalda a los vientos dominantes y su puerto queda bien resguardado por el este por el islote de Lédéne y por el sur por una franja de guijarros. El bogavante y las algas son la principal riqueza de la isla, junto al turismo, un hotel y un camping. El nombre Molène significa isla pelada, y de hecho tiene muy poca vegetación y parcelas pequeñas de tierra. En el pueblo las casas se concentran alrededor de la iglesia de San Renan y del semáforo náutico, un centinela de navegación, desde el que hay una vista panorámica del archipiélago de pequeños islotes cubiertos de algas. Se tarda aproximadamente una hora en dar la vuelta a pie a la isla. Los lugares de interés son el museo de Castillo de Drummond, nombre de un transatlántico inglés que naufragó aquí. Su rescate por parte de los habitantes de Molène recibió un reconocimiento oficial de la Corona Británica. La fauna marina de aquí es única: delfines, focas grises, nutrias y aves marinas.



Molène



Clasificada como reserva de la UNESCO, la isla de Ouessant forma parte del parque regional de Armorique. Para llegar aquí hay que coger un ferry en Brest o en Le Conquet. Durante el trayecto de 45 minutos podrá ver el cabo de Saint Mathieu, el canal de Four, los arrecifes de Pierres Noires y de Pierres Vertes , y el archipiélago de Molène. Lo mejor es alquilar una bicicleta para explorar la isla…especialmente sus famosos faros que iluminan el famoso Rail d’Ouessant, una de las vías marítimas más transitadas y peligrosas del mundo: el Créac’h, el faro de  Jument, el Stiff, el de Nividic y también el Museo de los Faros y Balizas. También se puede visitar el ecomuseo, la iglesia de Saint-Paul-Aurélien, y no olvide probar las especialidades locales, como el estofado de cordero. Con sus muros secos  nos recuerda los paisajes de Irlanda…Bonitas playas de distintos tamaños y una costa de granito espectacular. Lampaul, un pueblo encantador, es la capital de esta isla de 7 kilómetros  de longitud y 4 de ancho. Tradicionalmente los hombres eran marineros y las mujeres cuidaban la tierra, las ovejas y la casa. Este lugar tiene un ambiente único y especial, es como un centinela en el extremo más occidental del continente que mira hacia el Atlántico Norte, y donde la fuerza de los elementos no pasa desapercibida.



à l'ouest de Ouessant



Robusta y frágil a la vez, la isla de Sein desafía permanentemente las tormentas y se deja acariciar por la brisa marina. Mira hacia el oeste con un horizonte azul, como un espejismo. Los barcos para ir a Sein salen de Audierne, y durante el viaje hay unas vistas fantásticas del cabo Pointe du Raz, con sus famosos faros, especialmente el de Ar Men, que protege esta zona de mar tan peligrosa. Con una población de 250 personas en invierno y de 1.500 en verano, el único medio de transporte en la isla es ir a pie. Hay muy pocas tiendas, y su actividad principal es la pesca. Una franja de arena y de rocas, un pueblo con su puerto, y naturalmente el gran faro de Stein al otro lado de la isla. Los habitantes de esta isla son conocidos por el salvamiento  marítimo. Hay un pequeño museo que rinde homenaje a los habitantes de Sein que contribuyeron a la liberación de Francia en junio de 1940 y a los cuales el General De Gaulle  puso como ejemplo. La isla de Sein forma parte del parque natural de Armorique.



Le Phare de Sein

 

Haga un pequeño crucero  con la compañía Marítima Penn ar Bed por el Parque Natural Marítimo de Iriose y descubra  tres islas en el fin del mundo, Molène, Ouessant y la isla de Sein.

En su próximo viaje a la Bretaña, explore las islas, tome un ferry por la mañana, alquile una bicicleta y regrese con el ferry al atardecer cuando el sol se pone en el oeste…

Philippe.